El dengue está entre nosotros, aunque no lo notemos. ¿Cómo colaborar para evitar brotes?

Aedes aegypti, dengue, epidemia… No son palabras que este verano estén resonando en nuestras charlas y noticias. Efectivamente, los casos de dengue se encuentran por debajo del último verano de 2024-2025, que resultó récord tanto en número de casos como en fallecimientos. Sin embargo, que no haya gran cantidad de casos no implica que el virus no esté presente en el país, ni mucho menos que no haya mosquitos.
De hecho, la población de mosquitos este verano, se encuentra en niveles similares a los del año pasado, y esto se debe a que hubo condiciones meteorológicas favorables como precipitaciones relativamente abundantes y distribuidas a lo largo las semanas, además de las temperaturas elevadas propias de la estación. “Aedes aegypti , el mosquito transmisor del dengue, zika y chikungunya, se encuentra presente, y, de hecho, estamos aún en el pico de abundancia de la población de adultos” afirma la Dra. Nora Burroni, bióloga especialista en ecología de mosquitos e investigadora del CONICET.
El virus del dengue, por su parte, no está en amplia circulación en Argentina, coincidente con la situación en la región, según informa el reporte epidemiológico de la Organización
Panamericana de Salud (OPS). La mayoría de los casos reportados en nuestro país, en lo que va del verano, son importados, es decir, gente que ha ido de viaje a zonas donde el dengue está presente de forma constante en la población (es endémico). Sin embargo, no debemos confiarnos, puesto que la situación es altamente variable, y generalmente el pico de casos suele darse en marzo y abril.
Ante este escenario, la clave para la prevención de esta enfermedad está en nuestros hogares. “Este mosquito se cría prácticamente en el 99% de los casos en nuestras casas (tanto en el interior como en el exterior), por lo que es esencial nuestro accionar para eliminar los criaderos y controlar su población”, dice Burroni. Así, cualquier recipiente que acumule agua es un potencial criadero para este mosquito: desde floreros y portamacetas, macetas mal drenadas, baldes, botellas y recipientes sin tapa, hasta las canaletas y rejillas de los patios y terrazas. “Las hembras de Aedes aegypti ponen sus huevos en las paredes internas de recipientes que tienen o han tenido agua estancada, necesitan de las superficies sólidas para depositarlos pues los adhieren a estas”, continúa.
¿Qué podemos hacer entonces para colaborar? La medida más efectiva es el descacharrado. Eliminar objetos que puedan acumular agua, dar vuelta baldes, tapar botellas, cambiar regularmente el agua de los floreros y bebederos de mascotas, cepillando además las paredes de estos recipientes, que como se mencionó es donde están los huevos del mosquito. Y este paso es importante puesto que los huevos resisten la desecación y si no se remueven, al humedecerse nuevamente, se activan y al cabo de unos días salen adultos.
También se deben colocar mosquiteros en ventanas, y usar repelente durante actividades al
aire libre, puesto que la hembra del mosquito solo puede poner huevos si pica y se alimenta de sangre.
Es importante mencionar que el descacharrado también es importante realizarlo durante la época invernal, a modo de eliminar posibles huevos que hayan quedado del final de la temporada de actividad de adultos en el verano, y a la vez evitando que haya disponibilidad de criaderos durante los meses de octubre y noviembre (cuando arranca la actividad del mosquito).
Está en nosotros ayudar mantener a raya la población del mosquito, ya que sin estos no es posible la transmisión del dengue, del zika y de chikungunya.
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