Referentes y centros de estudio avanzan en un programa alternativo al modelo actual.

El pasado miércoles 15 de abril, la Universidad de Buenos Aires fue escenario de un encuentro clave entre economistas, académicos y organizaciones sociales que buscan delinear un rumbo económico distinto al impulsado por el gobierno de Javier Milei. La cita tuvo lugar en la Facultad de Ciencias Económicas, donde 27 espacios se reunieron para discutir propuestas concretas frente a un contexto marcado por la inflación sostenida, el aumento del desempleo y la caída de la actividad industrial.

Convocados por “Futuros Mejores” y el CEDEAM, los participantes coincidieron en la necesidad de replantear el modelo macroeconómico con eje en el desarrollo productivo y la inclusión social. Este segundo encuentro, que da continuidad al iniciado en octubre, se propuso abrir un debate más profundo a partir de preguntas que incomodan y obligan a revisar supuestos instalados en el debate público.

“Pensar un programa alternativo macroeconómico no es algo que se resuelva en una sola reunión ni sumando opiniones aisladas”, sostuvo Lucía Cirmi, referente de la organización convocante. “Tenemos un norte común, que es poner la economía al servicio de la gente, pero los cambios globales nos exigen actualizar nuestras herramientas”, agregó, marcando el tono de una jornada atravesada por la autocrítica y la búsqueda de consensos.

El encuentro giró en torno a ejes centrales como modelo productivo, deuda externa, política cambiaria, inflación y política fiscal, considerados pilares para cualquier estrategia de desarrollo sostenible. En ese marco, se destacó la participación de múltiples instituciones, entre ellas centros de estudios, universidades y espacios políticos que aportaron miradas diversas.

“Es tiempo de dejar de regalar conceptos económicos a la derecha; la estabilidad, la eficiencia y una moneda fuerte también forman parte de nuestro proyecto”, afirmó Raúl Sánchez, del CEDEAM, subrayando la disputa por el sentido común económico.

Por su parte, Haroldo Montagu remarcó que “el modelo productivo es lo que define qué políticas macroeconómicas necesitamos y no al revés”, insistiendo en que sin una base productiva sólida no hay estabilidad posible ni mejora en el empleo y los salarios.

También hubo espacio para debatir uno de los temas más sensibles: la deuda externa. “Hay que pensar una propuesta específica para el acuerdo con el FMI, diferenciándolo del resto del endeudamiento”, planteó Santiago Fraschina, en una intervención que generó amplio consenso entre los presentes.

El cierre del encuentro dejó una idea compartida: la reconstrucción del Estado y la definición de prioridades serán claves para cualquier proyecto futuro. Frente a un escenario de ajuste fiscal, endeudamiento y debilitamiento institucional, los participantes coincidieron en la necesidad de una “macro ordenada” que permita acumular reservas y fortalecer el mercado interno.

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