El Verdolaga perdió 3 a 0 ante Chaco For Ever y dejó pasar la chance de clasificar a la final por el ascenso.

Lo que estaba preparado para ser una tarde de celebración terminó convirtiéndose en una gran decepción para Ferro Carril Oeste. El sábado 24 de octubre, el estadio Arquitecto Ricardo Etcheverri, en Caballito, recibió a miles de hinchas que llegaron con la ilusión de ver a su equipo dar un paso decisivo hacia el regreso a la Primera División. Sin embargo, Chaco For Ever sorprendió y se impuso por 3 a 0.
El encuentro, correspondiente a la 35ª y penúltima fecha de la Primera Nacional, tenía una importancia especial para Ferro. El equipo dirigido por Juan Manuel Sara, director técnico, llegaba como líder de la Zona A y sabía que una victoria le permitiría asegurarse un lugar en la final por el primer ascenso, después de 26 años sin jugar en la máxima categoría del fútbol argentino.
Una tarde que comenzó de la peor manera
La ilusión del Verdolaga recibió un golpe apenas iniciado el partido. A los 14 segundos, un error defensivo dejó a Matías Romero, delantero visitante, frente al arquero Fernando Monetti y aprovechó la oportunidad para marcar el 1 a 0.
Con el correr de los minutos, la situación se complicó todavía más para el conjunto de Caballito. A los 44 minutos del primer tiempo, Ángel González fue expulsado y dejó a Ferro con diez jugadores. Poco después, en la última jugada antes del descanso, Díaz Chaves aprovechó el rebote de un tiro libre y convirtió el segundo gol para Chaco For Ever.
En el segundo tiempo, el equipo chaqueño amplió la diferencia. Tras un centro de Leandro Fernández, Matías Romero marcó de cabeza el tercer tanto y selló el 3 a 0 definitivo.
La goleada sorprendió a los hinchas que habían llenado las tribunas con la expectativa de celebrar la clasificación. Chaco For Ever, que ya no tenía posibilidades de ingresar al Reducido y había asegurado su permanencia en la categoría, terminó protagonizando una de las grandes sorpresas de la jornada.
Para Ferro, en cambio, el resultado significó dejar pasar una oportunidad importante de acercarse al regreso a Primera División, un objetivo que el club persigue desde hace más de dos décadas.
Caballito deberá esperar para celebrar
La derrota dejó un sabor amargo entre los hinchas de Ferro, que habían llegado al estadio con la esperanza de vivir una jornada histórica. Con las tribunas repletas y la clasificación al alcance de la mano, el equipo no pudo aprovechar la oportunidad de festejar frente a su gente.
Sin embargo, el sueño del ascenso continúa vigente. Ferro sigue en la pelea por llegar a la final y mantiene la posibilidad de regresar a la Primera División después de 26 años.
Por ahora, la fiesta que Caballito esperaba vivir este sábado quedó postergada y el Verdolaga deberá esperar a la definición del campeonato para saber si logra dar el siguiente paso hacia su esperado regreso a la máxima categoría.
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