Vecinos de Caballito reclaman pericia técnica en el puente de Ambrosetti ante la llegada del TramBus

Un grupo de vecinos del barrio de Caballito exige al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires un control técnico exhaustivo sobre el puente ubicado en la calle Ambrosetti, previo al inicio de las operaciones del nuevo TramBus. La preocupación central radica en si la estructura, erigida en 1993, cuenta con la capacidad operativa para resistir el peso y el desgaste que implicará la circulación del transporte eléctrico.

El abogado y apoderado del consorcio, Rubén Goliás, detalló el origen del reclamo a partir de las modificaciones viales en la zona: “Las estructuras no fueron visadas por el INTI para habilitarse el paso del tránsito pesado, colectivos y mayor paso de vehículos”, sostuvo en declaraciones a TN.

A través de relevamientos propios, las familias del lugar advierten sobre el impacto de la carga permanente y las maniobras operativas sobre la calzada: “No estamos contra el TramBus, solo queremos que el INTI verifique el estado del puente”, aclaró Goliás, quien además remarcó que la inquietud abarca el tránsito continuo y el esfuerzo dinámico: “Esto genera fricciones para las que el puente no está preparado”.

El reclamo llegó a la Justicia Ante la falta de peritajes oficiales, el consorcio recurrió a los tribunales mediante un recurso de amparo para exigir las inspecciones correspondientes. No obstante, la magistratura de primera instancia rechazó el planteo al considerar que el consorcio carecía de legitimación. “Ahora apelamos en la Cámara y estamos a la espera de una respuesta”, explicó el representante legal.

Paralelamente, los vecinos denuncian la inacción del Gobierno porteño tras solicitar informes sobre el mantenimiento y la aptitud del paso vial. “Hemos pedido informes y el viernes recibimos un e-mail de la Ciudad de Buenos Aires donde informan que ‘están elaborando un informe’”, indicó Goliás.

Según precisó el apoderado, en la causa judicial se adjuntó material fotográfico y documentación técnica que da cuenta del deterioro: “Aportamos en el expediente rajaduras en la explanada, pero un informe serio no se hace de una simple visualización”. Asimismo, señaló que las propias actuaciones de la administración porteña admiten la ausencia de evaluaciones estructurales previas.

La demanda vecinal apunta a evitar incidentes de gravedad antes de la inauguración del servicio. “No queremos más Cromañón, Once, Iron Mountain ni Paseo de la Infanta”, enfatizó Goliás, al trazar un paralelo con pasadas tragedias derivadas de la falta de fiscalización estatal. Por último, insistió en que no buscan frenar las obras de transporte ni el cambio de sentido de la calle Ambrosetti, sino asegurar una verificación por parte del INTI que garantice la seguridad del cruce antes de su habilitación definitiva.

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