La Justicia analiza dos denuncias contra una docente del Instituto Santa María.

La comunidad educativa del barrio de Caballito atraviesa momentos de fuerte conmoción tras conocerse que la Justicia investiga dos denuncias por presunto abuso sexual contra una docente del nivel inicial del Instituto privado Santa María, ubicado en la calle Senillosa 568.
Según se desprende de las pericias preliminares, al menos dos niñas y varios niños de la sala de 3 años habrían sido víctimas de abuso por parte de su maestra, una docente de 45 años que fue inicialmente apartada de su cargo, pero que luego habría sido reincorporada. Las familias comenzaron a detectar cambios en el comportamiento de sus hijos y realizaron las primeras denuncias.
El Ministerio de Educación porteño confirmó los hechos: “Tomamos conocimiento de un supuesto caso de abuso en el jardín de infantes del Colegio Santa María y se activaron los protocolos vigentes”. Desde la institución indicaron que, en una primera instancia, “la docente fue separada preventivamente y se le notificó que no podía ingresar hasta tanto se expidieran las autoridades competentes”.
La primera denuncia fue presentada el 31 de agosto en la Comisaría Vecinal 7B y está caratulada como “abuso sexual simple”. La segunda se radicó el lunes 2 de septiembre, y tomó intervención la División Delitos contra la Integridad Sexual de la Policía de la Ciudad. La causa quedó en manos del fiscal Marcelo Daniel Roma, titular de la Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción N.º 3, quien recibió a familiares de los niños para avanzar con la ratificación de los hechos y la búsqueda de pruebas.
El lunes posterior a la segunda denuncia, se convocó a una reunión con madres y padres de la sala involucrada. Aunque la docente ya no se encontraba en funciones debido a las acusaciones, las familias reclamaron su desvinculación definitiva mientras se desarrolla la investigación judicial.
Por razones de protección a la integridad de los menores, no se difundieron detalles específicos de los relatos, aunque trascendió que algunos niños mencionaron “juegos” usados como excusa para los presuntos abusos, entre ellos el llamado “juego al doctor”.
Mientras la causa continúa su curso en la Justicia, desde el Ministerio porteño aseguran estar en contacto con las familias para garantizar el seguimiento de la situación conforme a los protocolos establecidos. El caso puso nuevamente en debate la necesidad de contar con herramientas eficaces de prevención, acompañamiento y denuncia en los ámbitos escolares.
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