Ocho delincuentes intentaron ingresar a una vivienda en Morelos al 500, pero el sistema de seguridad frustró el ataque.

El barrio de Caballito volvió a quedar en el centro de la escena por un episodio de inseguridad que podría haber terminado de la peor manera. Este miércoles por la mañana, ocho ladrones intentaron ingresar a una casa ubicada en la calle Morelos al 500, en una secuencia que quedó grabada por las cámaras de seguridad y que expone el nivel de organización de las bandas que operan en la Ciudad.
En las imágenes se observa cómo dos camionetas se detienen frente a la vivienda. De inmediato descienden ocho hombres vestidos de manera similar: encapuchados, con gorras, guantes, mochilas y bolsos. A simple vista podrían confundirse con trabajadores que transitaban por la zona, pero apenas tocaron la vereda comenzaron a caminar en fila hacia un mismo objetivo. Con movimientos sincronizados, abrieron el portón de la propiedad e ingresaron al jardín delantero.
El momento de mayor tensión se produjo cuando uno de los delincuentes se dirigió directo a la puerta principal e intentó forzarla. En ese instante se activó el sistema de alarma de la casa, lo que los obligó a huir de inmediato. Ninguno de los ocupantes sufrió daños físicos y los ladrones escaparon sin lograr su cometido.
Paula, hija de los dueños de la vivienda, relató la angustiante situación. “Es re triste estar hablando de esto, pero siento la responsabilidad de hacerlo por los vecinos”, expresó en diálogo con un medio televisivo. La joven destacó que la impunidad del hecho fue alarmante: “Pasó a las 10, cuando hay madres con chicos paseando, no te lo esperás. En la casa estaba mi mamá, que trabaja mucho de manera remota”.
Según explicó, la clave estuvo en el sistema de seguridad: “Pasaron por uno de los sensores que hacen que suene una alarma muy ruidosa, como la vecinal. Cuando mi mamá se acercó a las cámaras, ya no alcanzó a verlos porque se habían ido”.
Paula también detalló cómo fue la reacción posterior. Apenas se disparó la alarma, la empresa de monitoreo la llamó por teléfono. Al no recibir respuesta, se comunicaron directamente con el 911. Pocos minutos más tarde, un patrullero llegó a la cuadra, aunque los sospechosos ya habían escapado. Solo al revisar las grabaciones pudieron reconstruir lo que había ocurrido.
La secuencia dejó al descubierto la precisión con la que actuó la banda, que llegó en dos vehículos, eligió el domicilio y se movió con rapidez. También expuso la importancia de contar con sistemas de seguridad activos, que en este caso resultaron determinantes para evitar un desenlace más grave.
El hecho se suma a una serie de episodios que preocupan a los vecinos de Caballito, donde los intentos de entradera, arrebatos y robos a viviendas se repiten en distintas zonas del barrio. Si bien la presencia policial se reforzó en algunos puntos, los residentes aseguran que los delincuentes siguen encontrando oportunidades para actuar a plena luz del día.
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