El proyecto de torres “Ciudad Palmera”, lindero a los terrenos de Ferro en Caballito estuvo a punto de retomarse. La justicia, por ahora, puso un freno gracias a la presión y resistencia de vecinos y vecinas organizadas. Caballito Urbano entrevistó a Stella Johnson, miembro del Consejo Consultivo de la Comuna 6 y también integrante de “SOS Caballito”.

Las empresas IRSA y Portland presentaron el gran emprendimiento como si fueran cuatro proyectos diferentes y más pequeños. Fue así que el gobierno porteño lo autorizó. Sin embargo, la justicia no lo autorizó. Vecinos y organizaciones reclaman que lo trate la Legislatura porteña.

Caballito Urbano: ¿De qué se trata esta obra y qué está pasando en la actualidad en los playones ferroviarios de Caballito?
Stella Johnson: “Ciudad Palmera es una obra que a principios del 2020 se empezó a promocionar en el barrio, se trata de un mega emprendimiento inmobiliario de 10 edificios, con 10 pisos cada uno y además, casi 30 mil metros cuadrados de locales comerciales y 900 cocheras distribuidas en los subsuelos. En esos terrenos, donde IRSA quiso hacer en su momento el shopping más grande de Latinoamérica y la movilización popular en su momento lo impidió para pedir la rezonificación, como plan B el gobierno de la Ciudad se despacha con “Ciudad Palmera”. La propaganda difunde precisamente “una ciudad dentro de la ciudad”, y esto nos prendió todas las alarmas porque si hay un barrio ya dinamitado en cuanto a construcciones, a deficiencia de servicios, caos de tránsito, y a falta de espacios verdes, es Caballito.
Con la pandemia y lo del aislamiento nos hizo suponer que el proyecto se había quedado en suspenso. Hasta que el primero de junio nos llegó la noticia de que hubo movimientos en el terreno lindante con el puente que une la calle Avellaneda con Yerbal. Se empezó a ver que se estuvieron haciendo el pozo de obra. En aquel momento, recuerdo que la única construcción que se permitía era aquella que evitara un derrumbe, por lo cual, no se estaba cumpliendo con esto. Ahí fue cuando nos juntamos los vecinos, el consultivo, comuneros de la oposición del Frente de Todos, la gente que lleva adelante el espacio cultural “La Estación de los Deseos”, y la gente de SOS Caballito para presentar un amparo judicial”.


CU: ¿Y con qué se encontraron?
SJ: “IRSA y la constructora en connivencia con el gobierno de la Ciudad habían manipulado el sistema oficial del propio gobierno consiguiendo parcelar el terreno en cuatro partes. Entonces presentaban los permisos de obra por cada una de las parcelas de manera independiente, como proyectos separados sin que tuvieran nada que ver. De esta manera, lo que buscaban era conseguir evitar una ley especial de doble lectura en audiencia pública y donde sabían que los vecinos íbamos a oponernos de manera irrevocable.
Tras el amparo le dio lugar a la cautelar diciendo que eso no eran proyectos independientes, sino que lo que iba a hacer en esos terrenos formaba parte del master plan. La obra quedó así suspendida. Apelamos, y la Cámara confirmó”.


CU: ¿Y qué pasó después?
SJ: “Hace unos pocos meses, nos encontramos que el mismo juez que en su momento habló del master plan con unas pequeñas correcciones al proyecto lo habilitó nuevamente para que siga su curso. Autorizó para que se empiece a construir en una de las parcelas, sin decir nada de las otras tres. Volvimos a apelar, y la Cámara nos volvió a dar la razón diciendo que sí eso es un master plan y que tiene que resolverse el tema de fondo que es la cuestión ambiental. La obra hoy está parada.
Los impactos ambientales, si se avanzara, sería irreversible. Hoy Caballito es el barrio más densamente poblado, si estas viviendas se habitaran se sumarían al barrio otros miles de habitantes. Ciudad Palmera es un ejemplo extremo que no sale de la lógica de lo que está pasando en la Ciudad en general desde el año 2007 cuando empezó la gestión del PRO al día de la fecha. Todo esto tiene que ver con la reforma del código urbano al cual nos oponemos porque lo viene a garantizar es la especulación inmobiliaria. Por eso hablamos de extractivismo urbano, ya que se le exprime al suelo hasta el último centímetro para construir lo posible y lo imposible”.

Cerrando la entrevista, Stella Johnson expresó “Hay mucha resistencia en la Ciudad. Haber frenado la obra es una batalla ganada”.

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