El colapso dejó dos muertos y 13 familias fuera de sus hogares. La constructora y el Gobierno porteño siguen sin dar respuestas.

El 8 de febrero de 2024, un derrumbe en un PH ubicado en Pedro Goyena al 500 marcó un antes y un después para 13 familias del barrio de Caballito. La caída de la planta baja y la primera planta del edificio causó la muerte de Nelly (78) y Ramón (80), dos hermanos que vivían en el primer piso. A un año del hecho, la obra vecina que habría causado el siniestro sigue sin reparar los daños, y los propietarios no han podido regresar a sus hogares.

Horas antes del derrumbe, Ramón había alertado al grupo de vecinos sobre la aparición de una grieta y dijo haber contactado a la constructora MAB S.R.L., a cargo del terreno lindero. Le respondieron que no era grave. Poco después, la estructura colapsó. Las familias afectadas denuncian que la excavación para levantar un nuevo edificio superaba la profundidad permitida y que las alertas presentadas ante el Gobierno de la Ciudad no fueron escuchadas.

La primera denuncia data de noviembre de 2022. Desde entonces, vecinos como Ingrid y Elisa documentaron grietas, vidrios rotos y desplazamientos en sus viviendas. A pesar de casi treinta presentaciones ante el GCBA, la obra nunca fue frenada. “Venía un inspector, labraba un acta y todo seguía igual”, recuerda Ingrid. Tras la tragedia, la empresa fue imputada por estrago seguido de muerte, pero no hay novedades sobre las reparaciones necesarias.

Aquel día, los bomberos rescataron a los habitantes del PH por los techos. Desde entonces, los accesos están clausurados y el pasillo de entrada permanece colapsado, convertido en un pozo de ocho metros. Las familias fueron forzadas a alquilar, mientras aguardan una solución. En junio de 2024, durante una mediación, Ezequiel Cueto (socio de MAB S.R.L.) prometió pagar los alquileres temporarios. Pero según denuncian los damnificados, cada mes deben insistir para que la empresa cumpla.

Los vecinos ingresaron pocas veces a sus viviendas desde el siniestro. Las visitas fueron coordinadas por los bomberos y habilitadas sólo bajo medidas de seguridad estrictas. La última fue en junio. Allí recogieron documentación, algo de ropa y algunos objetos personales. Elisa recuerda con emoción el momento en que encontró vivas a sus plantas de interior. “Fue muy conmovedor ver que la vida se abría paso”, dice.

Mientras tanto, Metrogas y Edesur continuaron enviando facturas a los inmuebles clausurados, acumulando deuda a pesar de los reclamos. El PH permanece cerrado con una faja de clausura, sin avances en la reconstrucción. Algunos vecinos ya iniciaron acciones civiles contra MAB S.R.L., mientras que otros lo harán en los próximos meses. Según denuncian, la empresa sigue activa bajo otra razón social: Equipo 6C.

Este sábado 8 de febrero, en el primer aniversario del derrumbe, las familias convocan a una manifestación en Pedro Goyena 555 para exigir justicia por Nelly y Ramón, y para reclamar una solución concreta que les permita recuperar sus viviendas. “El GCBA habilitó la obra, recibió las denuncias, y hoy no responde. No puede desentenderse de esto”, enfatizan.

Los damnificados aseguran que no se trata sólo de un reclamo legal, sino de recuperar su lugar en el mundo: sus casas, sus objetos, su rutina, su barrio. Y concluyen con una consigna que repetirán este sábado en la puerta de sus hogares clausurados: “¡Exigimos reconstrucción ya!”.

 

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