El proyecto busca dar mejores condiciones a repartidores y ordenar el espacio público.

El legislador Federico Mochi presentó el 5 de marzo de 2026 un proyecto de ley en la Ciudad de Buenos Aires para crear “Estaciones de espera y descanso” destinadas a trabajadores de reparto y mensajería. La iniciativa propone una red de espacios públicos equipados para que quienes realizan estas tareas puedan esperar pedidos, protegerse del clima y contar con servicios básicos durante su jornada laboral.
El crecimiento del trabajo en plataformas digitales en los últimos años generó nuevas dinámicas en la ciudad, especialmente en zonas comerciales y gastronómicas. Miles de repartidores circulan y permanecen en la vía pública durante largas horas, muchas veces sin acceso a condiciones mínimas de comodidad. Frente a esta situación, el proyecto plantea la necesidad de una respuesta estatal que acompañe estos cambios.
Las estaciones estarían destinadas a trabajadores de aplicaciones como Rappi, Uber y PedidosYa, entre otras. Según el texto, los espacios contarían con estacionamiento seguro para bicicletas y motos, agua potable, conexión WiFi gratuita, puntos de carga para celulares y acceso a sanitarios, elementos considerados esenciales para quienes pasan gran parte del día en la calle.
Desde el entorno del legislador señalaron que la propuesta busca no solo mejorar las condiciones laborales, sino también ordenar el uso del espacio público. En la actualidad, la concentración de repartidores en determinados puntos genera dificultades en la circulación y en la convivencia urbana. Por eso, se prevé que las estaciones se instalen en lugares estratégicos, como nodos de transporte, plazas o zonas cercanas a polos gastronómicos.
“Es fundamental que el Estado reconozca esta nueva realidad laboral y genere infraestructura adecuada”, expresó Mochi al presentar la iniciativa. Además, remarcó que el objetivo es brindar mayor seguridad, comodidad y organización tanto para los trabajadores como para el resto de los ciudadanos.
El proyecto también incluye la posibilidad de que el Gobierno de la Ciudad establezca convenios con empresas privadas, organizaciones sociales u otros actores para financiar la construcción y el mantenimiento de estos espacios. Esta articulación permitiría avanzar de manera más rápida en la implementación de las estaciones.
En caso de aprobarse, la primera etapa debería desarrollarse dentro de los 360 días posteriores a la reglamentación de la ley. La iniciativa se presenta así como una propuesta para adaptar la infraestructura urbana a los cambios en el mundo del trabajo y mejorar la vida cotidiana de miles de repartidores que recorren la ciudad a diario.
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