El Gobierno porteño rechazó el proyecto inmobiliario planificado en las calles Juan B. Alberdi 1363 y Ramón L. Falcón 1350, luego de denuncias de vecinos que alertaron por una violación al Código Urbanístico. La decisión fue celebrada por el Consejo Consultivo Comunal N° 6 y la comunidad del pasaje.

La Dirección General de Interpretación Urbanística (DGIUR) del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires denegó el permiso de obra solicitado por la desarrolladora 4EDG para un proyecto inmobiliario ubicado en las calles Juan B. Alberdi 1363 y Ramón L. Falcón 1350, en el barrio de Caballito.
La resolución llegó luego de una serie de reclamos y gestiones impulsadas por vecinos y vecinas del pasaje Chirimay, afectados por la futura obra, quienes advertían que la construcción propuesta excedía la altura máxima permitida por el Código Urbanístico vigente.
Según informaron desde el Consejo Consultivo Comunal N°6, el proyecto estaba siendo comercializado por la firma Habitus sin contar con las autorizaciones correspondientes. “Dicha obra excedía ampliamente la altura permitida por el Código Urbanístico y ponía en peligro así a las viviendas linderas”, expresó Florencia Lorenzo, integrante del órgano barrial que acompañó el reclamo de la comunidad.
El comunero Mariano Cuyeu también celebró la decisión de la Ciudad. En sus redes sociales escribió que se trató de una victoria de los vecinos y vecinas frente a “la especulación inmobiliaria” y destacó el trabajo conjunto entre la Comuna N° 6 y las organizaciones vecinales para “proteger el patrimonio urbano del barrio”.
El caso se originó meses atrás, cuando comenzaron a circular en redes sociales y en la vía pública anuncios de venta de unidades de un edificio de nueve pisos sobre la calle Ramón L. Falcón, entre Puan y Hortiguera. Vecinos y vecinas del pasaje Chirimay manifestaron su preocupación y señalaron que esa construcción violaba las normas establecidas para el área.
En un documento difundido por el grupo vecinal, se recordó que la Ley 2.721, sancionada en 2008, definió a las pequeñas manzanas que rodean al pasaje como un “área exclusivamente residencial de baja densidad”, con viviendas de carácter individual y colectivo y valores particulares de estética urbana. La misma norma exige la protección ambiental del sector para evitar su deterioro arquitectónico.
Esa definición fue incorporada primero al Código de Planeamiento Urbano y, más tarde, al Código Urbanístico aprobado en 2019, que mantiene las restricciones para esa zona específica del barrio, identificada como U85 – Caballito, Zona 5.
De acuerdo con el Código, en las calles que rodean el pasaje (entre ellas Hortiguera, Ramón L. Falcón y Puan) la altura máxima permitida es de nueve metros desde la cota de la parcela. Esa altura puede extenderse hasta doce metros solo si la edificación se retira al menos dos metros de la línea de frente y se construye por debajo de un plano inclinado de sesenta grados.
Los vecinos y vecinas recordaron también que el mismo articulado prohíbe aplicar la figura de “completamiento de tejido” (que permite igualar la altura de edificios más altos preexistentes) en ese sector, justamente para preservar su perfil histórico y ambiental.
Tras detectar la posible infracción, un grupo de residentes del pasaje Chirimay comenzó a organizarse y a solicitar información al Gobierno porteño y a la Comuna. Paralelamente, el Consejo Consultivo del distrito acompañó el reclamo y realizó gestiones ante la Dirección General de Interpretación Urbanística. El expediente del proyecto fue revisado y, finalmente, la DGIUR resolvió denegar el permiso de obra por incumplimiento de los parámetros urbanísticos establecidos para la zona.
La resolución fue celebrada por los vecinos, quienes la consideran un antecedente importante en la defensa del patrimonio barrial y en el control del desarrollo urbano. “Una nueva victoria para el barrio, gracias a la participación, compromiso, y organización de sus vecinos y vecinas”, expresó Lorenzo en charla con este medio.
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