Una falla en el vínculo entre las subestaciones Morón y General Rodríguez desenganchó cuatro líneas de alta tensión y afectó el suministro en plena ola de calor.

El sofocante calor de este jueves 15 de enero no fue el único desafío que debieron enfrentar los vecinos. Pasadas las 14:30, un masivo apagón eléctrico dejó a oscuras a gran parte de la Ciudad y el Conurbano, en el marco de una falla sistémica que afectó a cerca de un millón de usuarios en toda el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El incidente, que se produjo en un momento de demanda eléctrica récord debido a las temperaturas que superaron los 35 grados, generó un caos inmediato en el tránsito, el transporte público y la actividad comercial de las avenidas principales.

Según los reportes oficiales, el origen del problema se localizó en la red de alta tensión. Fuentes de la Secretaría de Energía y de la empresa Edenor confirmaron que se produjo una falla técnica en el vínculo de 220 kV entre las subestaciones Morón y General Rodríguez, lo que provocó el «desenganche» de las cuatro líneas que conectan ambos puntos. Esta contingencia sacó de servicio aproximadamente 3.000 MW de potencia, lo que representa cerca de un tercio de la demanda total de la red de Edenor. Aunque la falla se originó en este corredor del norte y oeste, el impacto fue tan severo que, por ‘arrastre’, terminó afectando también el área de Edesur, alcanzando a barrios como Caballito, Flores y Liniers, donde los cortes se multiplicaron en pocos minutos.

En la Ciudad de Buenos Aires, el corte de suministro se sintió con especial fuerza en los corredores comerciales. Cientos de semáforos quedaron fuera de servicio, lo que convirtió las intersecciones críticas en un foco de peligro y demoras para los automovilistas. La falta de energía también paralizó los sistemas de refrigeración en edificios y comercios, una situación crítica dada la alerta por calor extremo que rige en la región. El transporte público fue uno de los sectores más golpeados: el apagón obligó a la interrupción temporal de la Línea D de subte y generó fuertes demoras en la Línea H. Asimismo, el servicio ferroviario se vio comprometido, con los ramales Tigre y Suárez de la línea Mitre interrumpidos, mientras que el Aeroparque Jorge Newbery debió operar con grupos electrógenos de emergencia tras sufrir microcortes que afectaron una fase completa de su suministro eléctrico.

Ante la magnitud del evento, AySA emitió un comunicado advirtiendo que la falta de electricidad podría afectar el suministro de agua potable, ya que las plantas potabilizadoras y las estaciones de bombeo dependen de la energía para funcionar. Por ello, se solicitó a la población un uso racional del agua almacenada en los tanques domiciliarios hasta que el servicio se normalizara por completo. Por su parte, Edenor informó que activó de inmediato los protocolos de reposición, logrando que a los 30 minutos del inicio del apagón el 50% de los afectados recuperara el servicio, y antes de cumplirse la primera hora, el 90% de la red ya estuviera operativa. Edesur trabajó en coordinación con los demás actores del sistema para reponer la carga en los barrios porteños afectados, donde el servicio comenzó a restablecerse paulatinamente pasadas las 16:00.

Aunque la mayoría de los hogares recuperó la luz hacia el final de la tarde, cerca de las 18:00 aún permanecían unos 5.760 usuarios sin servicio debido a fallas puntuales o daños en transformadores locales derivados del pico de tensión. Este nuevo apagón masivo vuelve a poner bajo la lupa el estado de la infraestructura eléctrica en un contexto de subas tarifarias y postergación de nuevos esquemas de subsidios por parte del Gobierno nacional. Se recuerda a los usuarios que, ante daños en electrodomésticos o cortes prolongados, pueden iniciar el reclamo de compensación ante el ENRE, conservando siempre el número de reclamo previo realizado ante la distribuidora. En un verano que promete ser implacable, la estabilidad del sistema eléctrico vuelve a ser la principal preocupación de los vecinos. 

 

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