El Museo Argentino de Ciencias Naturales celebró su aniversario.

El Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACNBR) celebró su 212° aniversario con un acto cargado de emoción, memoria institucional y mirada hacia el futuro. La jornada, que tuvo lugar en su sala de Paleontología, estuvo encabezada por el presidente del CONICET, Daniel Salamone, junto al director del museo, Luis Cappozzo, y la vicedirectora, Laura De Cabo. Autoridades de organismos de ciencia y tecnología, representantes de universidades, fundaciones, cuerpos técnicos y científicos de múltiples instituciones acompañaron este evento que marcó un nuevo hito: la inauguración de una sala completamente nueva, dedicada al agua como elemento vital y recurso estratégico del presente y del porvenir.
El Museo Argentino de Ciencias Naturales fue inaugurado en el año 1812, durante el Primer Triunvirato por iniciativa de Bernardino Rivadavia. A lo largo de su larga vida se alojó sucesivamente en las celdas altas del Convento de Santo Domingo y más tarde en la Manzana de las Luces. Finalmente el 27 de junio de 1937 se inauguró el actual edificio ubicado en Parque Centenario.
Una vitrina para la ciencia y un compromiso con la sociedad
“La apertura de esta sala es una verdadera muestra de lo que hace el CONICET y del potencial que tienen nuestros museos públicos”, expresó Daniel Salamone durante el acto. Visiblemente emocionado, recordó su paso como estudiante de Veterinaria por el MACNBR, un espacio que, según destacó, “continúa renovándose, actualizándose, potenciándose”. Para Salamone, los museos son “semilleros de vocaciones científicas”, donde la ciencia se encuentra con la ciudadanía, y donde el trabajo de técnicos, investigadores y comunicadores logra hacer accesibles contenidos complejos para todas las edades.
Salamone también subrayó la importancia de la articulación entre instituciones públicas y privadas, señalando que el Museo es capaz de generar fondos propios a partir de servicios técnicos, entradas, convenios y donaciones. “Las salas, como esta dedicada al agua, demuestran cómo se puede combinar excelencia científica con un lenguaje atractivo, comprensible y formativo para el público”, concluyó.
“El Agua”: ciencia, diseño y conciencia ambiental
La nueva sala “El Agua” se convirtió en el corazón del festejo por los 212 años del Museo. Con un diseño moderno, interactivo y accesible, este espacio abarca 500 metros cuadrados (250 nuevos y 250 puestos en valor), fue desarrollado en tan solo cinco meses por un equipo interdisciplinario compuesto por investigadores del Museo, becarios, el equipo de Ferias y Exhibiciones de la DRI del CONICET y colaboradores privados.
La sala se inserta dentro de una lógica que estructura la propuesta del MACNBR en torno a cuatro ejes: Biodiversidad y evolución, Tierra, Aire y Agua. En este marco, el nuevo espacio se propone sensibilizar sobre el ciclo del agua, los humedales, la biodiversidad marina y de agua dulce, la huella hídrica, la contaminación, la gestión sostenible del recurso y el impacto del cambio climático. También se visibiliza el trabajo de biólogos marinos argentinos y la importancia de la plataforma continental y los ecosistemas acuáticos del país.
“El diseño está pensado para todas las edades. Hay recursos audiovisuales, dispositivos interactivos, materiales didácticos y propuestas experimentales”, explicó Laura De Cabo, quien también compartió algunas acciones desarrolladas durante la actual gestión: ingreso gratuito para estudiantes de escuelas públicas, capacitaciones internas, mejoras en seguridad e higiene, simulacros de evacuación y la incorporación de un desfibrilador para primeros auxilios. También destacó el vínculo con la Cooperativa de Recuperadores Urbanos del Oeste, a la que se entregó material en desuso para su reciclado. “Todo esto forma parte de una idea de museo como institución social activa”, resumió.
Un museo con 212 años de historia y una mirada puesta en el mañana
Fundado en 1812 por impulso de Bernardino Rivadavia —a quien debe su nombre—, el Museo comenzó con la ambición de catalogar la flora, fauna y geología de un país en construcción. Desde 1925 ocupa el edificio actual, cuya construcción se completó en 1937. En sus más de dos siglos de vida, ha crecido y se ha transformado, pasando de ser un repositorio de colecciones a una institución científica de referencia regional.
Desde 1995, el Museo forma parte del CONICET como Unidad Ejecutora, lo que implica no solo su función educativa y cultural, sino también un papel protagónico en la investigación científica. Cuenta con 16 salas de exhibición y detrás de ellas, una infraestructura de laboratorios y profesionales dedicados a la ecología, paleontología, zoología, geología y botánica.
“Hoy en día, el Museo presta servicios técnicos con nuestros microscopios electrónicos, realiza peritajes, genera recursos propios, y todo eso se reinvierte para seguir creciendo”, destacó Cappozzo. “Esta sala es una prueba del esfuerzo colectivo, del compromiso del personal y de que, incluso con limitaciones, se pueden concretar grandes transformaciones”.
Un aniversario con presencia institucional y científica
El evento contó con la participación de destacadas autoridades del CONICET como la vicepresidenta de Asuntos Científicos, Claudia Capurro; la gerente de Desarrollo Científico-Tecnológico, Liliana Sacco; el gerente de Asuntos Legales, Alan Temiño; la gerente de Evaluación y Planificación, Cynthia Jeppesen; el gerente de Administración, Jorge Fígari; el gerente de Vinculación Tecnológica, Tomás Mazzieri; y la directora de Relaciones Institucionales, Vanina Marletto. También dijeron presente representantes de instituciones académicas, científicas y técnicas, como Lino Barañao (Universidad Maimónides), Solange Cassara (Fundación Cassará), María Eugenia Balaña (Centro Milstein), Adriana Bosch (Funprecit), y Juan Skrbec (Fundación INNOVA-T), así como autoridades de la Policía Federal Argentina y del Departamento de Delitos Ambientales e Interpol.
Un museo abierto al futuro
Con sus puertas abiertas todos los días de 14 a 19 horas, el MACNBR ofrece visitas escolares, eventos especiales durante las vacaciones, y participa activamente en iniciativas como la Noche de los Museos o la Noche de las Ciencias. Su sitio web actualiza constantemente una agenda cultural que lo vincula con el arte, la tecnología y la divulgación científica.
La inauguración de la sala “El Agua” no solo celebra los 212 años de historia de una de las instituciones científicas más antiguas del país, sino que reafirma el compromiso del Museo Argentino de Ciencias Naturales con la educación pública, el acceso al conocimiento y la protección del ambiente.
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